Sean todos muy Bienvenidos, me llamo Alfredo y me alegra mucho que visiten mi sitio.
Todo empezó hace ya más de 70 años, en Buenos Aires.
Una niñez maravillosa, rodeado de cariño, aventuras y descubrimientos.
Años que fueron una fuente inagotable de alegría y aprendizajes, dejando huellas profundas en mi memoria y en mi manera de ver la vida.


En una familia que no solo me dió afecto, sino que me enseñó con cada gesto, que crecer no siempre es fácil.
Que la unión se mide por el apoyo silencioso compartiendo momentos difíciles.
Y al fin me permitió desplegar las alas.
Alguna vez te preguntaste por qué viajamos?
Es por curiosidad ?, por necesidad de cambio ?
Viajar significa salir del entorno familiar para mirar el mundo (y a nosotros mismos) con ojos nuevos.
Cada trayecto se convierte en una oportunidad para reinventarnos.
Cambiar de horizonte nos obliga a adaptar el paso, a abrir la mente y a confiar en lo desconocido.
Y viajar por trabajo es un privilegio que abre la puerta a lugares nuevos.
Conocer otras culturas, ampliar perspectivas y construir redes humanas únicas.
Tener un empleo que te permita viajar es un regalo, una experiencia que transforma la rutina en una constante fuente de inspiración y gratitud.
Los viajes activan emociones que enriquecen el conocimiento de uno mismo y nos transforman.
Ahora con más de 70 años, agradezco mucho el haber podido viajar a través de más de 50 países y 400 ciudades que he disfrutado intensamente.
En 182 de esas ciudades tuve la oportunidad de trabajar, aprender y compartir experiencias con personas de distintas culturas.

El viaje no es nunca solo externo, se transforma en un recorrido interno.
Hubo quien preguntó: “Por qué hice esta página?”, respondo que
la hice porque a mi edad es muy importante seguir aprendiendo,
y (si fuera posible) seguir viajando, siempre entusiasmado, siempre agradecido y fascinado por todo lo que nos rodea.
La decisión de dónde y cómo viajar está fuertemente influenciada por nuestra mente.
Además haciendo la página me divierto !








